A veces nos preguntamos cómo las personas sobrevivían antes sin Internet y sus interminables consejos sobre cómo cuidarnos mejor.

Parece que todos los días nos topamos con un nuevo consejo sobre higiene y no tenemos idea de cómo nos las hemos arreglado para sobrevivir sin él. Si eres igual, tenemos un nuevo conjunto de sugerencias que puedes agregar a tu rutina hoy.

Hoy estamos desacreditando los errores de higiene comunes que podrías estar cometiendo. Tenemos una breve lista:

1. Enjuagar la pasta de dientes con agua después del cepillado.

Los dentistas dicen que es mucho mejor para nuestros dientes si escupimos la pasta de dientes después de cepillarnos, porque nos ayuda a retener su mejor ingrediente: el flúor. Al enjuagar la boca, disminuimos sus efectos preventivos y, por lo tanto, somos más propensos a las caries.

2. No limpiar tu cepillo para el cabello.

Nuestros cepillos para el cabello son un gran caldo de cultivo para las bacterias, por lo que se recomienda lavarlos cada una o dos semanas. Teniendo en cuenta que solemos usar el cepillo para el cabello todos los días, es aterrador pensar cuánto tiempo a veces pasamos sin limpiarlo adecuadamente. Un champú normal funcionará.

3. Guardar toallas en el baño.

Las toallas pueden contaminarse muy fácilmente en un baño. Por ejemplo, al descargar el inodoro con la tapa abierta, rociar aerosol, y la humedad general pueden ayudar a que las bacterias se asienten en las toallas aparentemente frescas y limpias. Recomendamos llevar tus toallas a un armario de ropa blanca afuera del baño, de lo contrario, podrías enfermarte.

4. Eliminar por completo los pelos de la nariz.

Por lo general, asociamos el vello corporal con algo insalubre, pero en el caso de la nariz, no hay absolutamente ningún beneficio para la salud al eliminarlo. Atrapan el polvo y otros alérgenos antes de entrar en tus pulmones, así que, a menos que los pelos sobresalgan de la nariz, déjalos en paz, y si lo hacen, cepilla ligeramente la superficie.

5. Lavarte las manos con agua caliente.

Crecimos creyendo que el agua caliente combate mejor los gérmenes, pero no hay diferencia entre las temperaturas altas y bajas. El agua debe estar a unos 100 ° C para que sea una amenaza para las bacterias. Además, el agua caliente puede ser agresiva para la piel, lo que puede provocar resequedad en las manos. Simplemente lávate por un período de tiempo más largo, en lugar de usar agua más caliente.

6. Tener una cortina de ducha demasiado larga.

Los pliegues de la cortina de la ducha son el mejor lugar para las bacterias amantes de la humedad. Cerramos la cortina para que se seque después de la hora del baño pero nos olvidamos de las arrugas en el suelo. Asegúrate de que cuelgue sobre las baldosas del baño y estarás a salvo.

7. Ponerte desodorante inmediatamente después de la ducha.

Muchos de nosotros nos apresuramos a ponernos desodorante inmediatamente después de la ducha para prevenir instantáneamente la sudoración, pero en realidad no nos estamos haciendo ningún favor. A menos que tu piel esté perfectamente seca, el desodorante no funcionará tan bien. Sé paciente y, como resultado, estarás libre de sudor.

8. Enjabonarte con una esponja vegetal.

Seguramente has escuchado que debes cambiar tu esponja cada dos meses porque es otro centro acumulador de gérmenes en el baño. Aun así, ¿qué tan seguro estás con tu esponja de ducha? Es mejor hacer el cambio a un estropajo de silicona. No tiene superficies porosas, por lo que es fácil de limpiar y no acumula bacterias. Además, te durará mucho más y será más suave para tu piel debido a sus propiedades hipoalergénicas.

9. Limpiar el baño a temperatura ambiente.

Te sorprenderá la diferencia en la limpieza si precalientas tu baño de antemano. Las temperaturas cálidas harán que los productos de limpieza sean más efectivos y que el fregado general sea mucho más fácil. Solo deja correr el agua caliente y espera a que la habitación se humedezca antes de lavarla.

10. Ir descalzo en una ducha pública.

El suelo es la superficie más sucia del baño, incluso en tu casa. Ahora imagina cómo es en un gimnasio o en un hotel. Nos estremecemos ante la sola idea de tocar esas baldosas incluso con un dedo del pie. Los expertos médicos advierten que puedes exponerte a innumerables infecciones, así que hazte un favor y no olvides traer calzado para la ducha si sabes que podría necesitarlo.

¿Alguno de estos hábitos es parte de tu rutina? ¿Conoces algún consejo que te cambió la vida sobre cómo mantenerte limpio a tú mismo y tu hogar?