Un juez en Texas sentenció a Shayla Boniello, una mujer transgénero de 32 años, a cadena perpetua por quitarle la vida a una bebé de 20 meses. La niña —Patricia Ann Rader, a quienes sus seres queridos llamaban “Annie”— perdió la vida tras recibir una brutal G0LP1Z4.

Annie era la nieta del novio de Shayla Boniello y ella estaba a cargo de atender a la bebé.

Shayla —antes conocido como Shawn Boniello— confesó haber cometido el hecho y fue sentenciada a pasar el resto de sus días en prisión, reportaron los canales locales KXXV y KWTX-TV. Boniello fue arrestada tras confesarle a la policía que había hecho lo ya mencionado a la bebé hasta dejarla inconsciente.

Ejerció tanta fuerza sobre la pequeña que oyó cuando sus huesos REVENT4R0N.

The Eagle reporta que Boniello hizo eso por al menos tres minutos y que le dijo a los investigadores que lo había hecho porque se sentía frustrada con el comportamiento de la niña.

Según reporta KXXV, los fiscales se enteraron de que Boniello había pasado por alteraciones físicas en su cerebro, por lo que no fue sentenciada a la pena capital. Según reportes, su pasado fue común y corriente.

Boniello conoció al abuelo de Annie en una página en Internet para encontrar pareja y se fue a vivir con él a Rocksdale cuando iniciaron su relación. Tras el hecho, la familia de Annie ahora aboga por los derechos de los niños que han pasado por situaciones similares.