Tenían medio año de casados, cuando el esposo de Lupita se volvió un monstruo y le quitó la vida con un tabique o mejor conocido como block de cemento.

La imagen adornada con un marco color negro- refleja la esencia de «Lupita», la hija más pequeña. «Mi hija era muy alegre y siempre tenía una sonrisa para todos», cuenta su padre.

Entre las 10:30 y 11:00 horas del 6 de julio de 2017, «Juanita» su hermana, recibió una llamada telefónica de una mujer para decirle: «Vete rápido al departamento de tu hermana porque Luis Ángel le está dando».

Después de colgar el auricular y sin saber de quién era el mensaje, cargó a sus dos pequeños hijos y pidió a un familiar apoyo para llevarla al lugar a bordo de una camioneta. «No nos tardamos ni cinco minutos en llegar porque mi hermana estaba muy cerca, rentaba un departamento muy cerca (de la casa de mis papás)».

Cuando llegamos ya había mucha gente y mi hermana estaba tirada y al lado de ella estaba la mamá de Luis Ángel».

En sus primeras versiones, el esposo dijo que ambos habían sido víctimas de un intento de robo y secuestro de su bebé, quien apenas había cumplido tres meses. Sin embargo, Luis Ángel Reyes cayó en contradicciones y en las investigaciones se demostró que la joven se había defendido y arañado a su agresor.

Ello porque «Juanita» se percató que las uñas de las manos de su hermana estaban rotas, incluso con rastros de piel de su esposo, lo que quedó acreditado en el propio expediente a través de pruebas.

Él tenía rasguños en los antebrazos. «Dijo muchas cosas y se contradijo desde el principio», dos personas pasaron cerca de la escena del hecho aquel día y vieron cómo «Lupita» fue g0lpeada por su esposo y su suegra a plena luz del día.